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sábado, 27 de febrero de 2010

Tarde Ventosa

De nuevo repetimos el trio de la anterior salida fotográfica a una playa que me encanta y que tanto Pepe como Lorenzo no conocían. La tarde tenía pinta de darnos buenas imágenes, nada más llegar a la zona donde dejamos el coche, un precioso arco iris doble nos dió la bienvenida. Otra cosa era el viento que nos zarandeaba, inútil utilizar el paragüas para protegerse de la fina lluvia que caía. El descenso a esta playa, comparadas con las de esta zona, es muy agradable y nada peligroso. A pesar del deshielo y de la lluvia de días anteriores el arroyo que cae, primero como un chorro y luego en forma de abanico, no llevaba mucho caudal, con lo que la espectacularidad del abanico que forma al caer por la terraza pendiente era muy reducida.

Canon 7D| Tokina 12-24 mm f4| 1/4s@f11| ISO100|Polarizador+Degradado neutro

Conforme la tarde avanzaba el cielo se iba despejando y la posibilidad de formación del arco iris era pequeña, a diferencia de cuando llegamos que el cielo al este estaba muy nuboso. No obstante, al cabo de unos 45 minutos de estar en la playa apareció timidamente y luego se fué intesificando. Lorenzo ya se había introducido en el acantilado gracias a sus nuevas y remodeladas botas de "felino". Yo no pude pasar pues la roca estaba muy mojada y el riesgo de un golpe era grande, así que me tuve que contentar con hacer la foto desde la playa. Luego, Lorenzo, nos enseñó el descubrimiento de una cueva en el acantilado que da acceso a un pequeño entrante de mar multicolor y la preciosa foto de este arco iris enmarcado en las paredes del acantilado.

Canon 7D| Tokina 12-24 mm f4| 1/40s@f11| ISO100|Polarizador+Degradado neutro

Haciendo tiempo a que bajara la marea estuve buscando alguna composición para mas tarde, pero me llamó enormememte la atención esas rocas del primer plano teñidas de rojo. El contraste con el peñasco del fondo, todavia iluminado por el sol, era muy guapo, el problema era hacer la foto. Constantemente, o porque llovía ligeramente, o por la salitre que arrastraba e viento, tenía que estar limpiando el filtro degradado. Al final la gran mayoría de las fotos que hice esta tarde quedaron arruinadas por esto. En ésta no eran muchas las manchitas y las cloné pacientemente.

Canon 7D| Tokina 12-24 mm f4| 1/5s@f11| ISO100|Polarizador+Degradado neutro

Una vez la marea nos permitió a Pepe y a mi a entrar en el acantilado, fuimos a ver el descubrimiento de Lorenzo. Vaya explosión de colores, prácticamente el resto de la tarde lo pasamos en aquel precioso rincón.

Canon 7D| Tokina 12-24 mm f4| 2.5s@f11| ISO100|Polarizador+Degradado neutro en el primer plano

De vuelta al coche, todavía nos dió tiempo a hacer algunas tomas de la playa, que en mi caso me quedaron muy guapas. Pero cuando procesé los "raw" me di cuenta que estaban totalmente inundadas de pequeñas manchitas de salitre. Una pena, pero también es una buena disculpa para volver a esta preciosa playa.

domingo, 7 de febrero de 2010

Trio fotográfico

La visita a esta playa fué una sugerencia de Lorenzo y la verdad es que a mi me encantaba volver. A última hora se unió Pepe Rado con lo que formamos el perfecto trio fotográfico. La tarde no estaba mal, había nubes y una temperatura ideal. La bajada a esta playa no es que sea fácil pero con las últimas lluvias había argayos que complicaban el descenso, yo creo que incluso haciéndolo peligroso. Una vez abajo, cuando miras al acantilado parece increible que hayamos bajado por esa ladera. Como en muchas otras de las playas de esta zona, el mejor momento para fotografiarlas es en el amanecer y ya bien entrada la primavera, no obstante las vistas que hay hacia el este son preciosas. Subido a un pequeño promontorio del acantilado hay una visión "tunelada" de la costa guapísima, lástima que en esa parte del cielo no había nubes para dar mas viveza a la imagen.

Canon 7D| Tokina 16.5-135 mm f3.5-5.6| 1/6s@f11| ISO100|Polarizador

No hay duda que la suerte es un factor fundamental para conseguir a veces una foto llamativa, y en esta ocasión jugó a mi favor. Para ser sincero, cuando disparé ni me fijé en el impacto de la ola contra la roca pues estaba más pendiente del movimiento del agua en el primer plano. Ni tan siquiera me fijé en la pantalla de la cámara en ese momento, cuando vi el raw me llevé una grata sorpresa.

Canon 7D| Tokina 12-24 mm f4| 1/30s@f11| ISO100|Polarizador+Degradado neutro

Un poco a la izquierda existe un pequeño promontorio que permite obtener un ángulo de visión un poco más elevado que las rocas y estar a salvo de la marea. Este punto ya lo tenía apuntado para hacer una foto pero con otras condiciones de luz. Las nubes empezaban a espesarse y me gustó como quedaban, no pude resisterme a hacer una toma.

Canon 7D| Tokina 12-24 mm f4| 1/3s@f11| ISO100|Polarizador+Degradado neutro

Ya de retirada, pues queriamos parar en la parte superior del acantilado para hacer unas fotos de la costa, el sol nos dió un pequeño regalo. En esa zona de la playa no había ningún elemento con el que componer el cielo, pero cerca había un pequeño tronco de árbol muy guapo para incorporarlo al primer plano. El problema es que a cada ola se movia de posición y no había forma que estuviese quieto a la izquierda de la imagen

Canon 7D| Tokina 12-24 mm f4| 1/30s@f11| ISO100|Polarizador+Degradado neutro

Las nubes avanzaban a una gran velocidad y en breve todo el cielo empezaba a cubrirse de unas preciosas nubes espesas. De camino al sendero de salida, la mar rompía con fuerza desparramando el agua por toda la zona. Me encantó la composición, así que fui a por el tronco para ponerlo de primer plano. La cosa no fué tan fácil, a cada ola se movía de su posición y se salía de encuadre, después de unas cuantas olas fallidas empecé a jurar en arameo. No había forma de que estuviese en su sitio, aún clavándolo. En el último intento quedó todo él dentro de la imagen, aunque un poco apurado por la parte inferior. Ya no seguí intentándolo pues Lorenzo y Pepe me esperaban arriba.

Canon 7D| Tokina 12-24 mm f4| 1/10s@f11| ISO100|Polarizador+Degradado neutro

martes, 2 de febrero de 2010

Después de las lluvias

Después de días de intensa lluvia es el momento ideal para visitar los rios, arroyos y desde luego las cascadas de agua. Tengo una favorita que frecuento cada vez que la situación es propicia y casi siempre vuelvo con alguna imagen que me gusta. Procuro que sea un día nuboso y a poder ser con niebla, pero no sé porque nunca he podido hacer fotos con ese elemento. Hoy la cascada estaba espectacular, con muchísima agua, tanta que cerca de la caida el ruido era molesto. Como iba calzado con botas de agua, pude hacer un encuadre que que ya en otras ocasiones me lo había imaginado y que nada mas verlo en el visor me encantó.
Canon 7D| Tokina 12-24 mm f4| 1s@f11| ISO100|Polarizador

Parte del regreso lo hice tranquilamente por el cauce del arroyo disfrutando del ruido y la soledad del lugar.
Canon 7D| Tokina 12-24 mm f4| 2s@f11| ISO100|Polarizador


Canon 7D| Tokina 12-24 mm f4| 2.5s@f11| ISO100|Polarizador