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martes, 26 de agosto de 2014

Playas de Barlovento II

Como os conté en la anterior entrada había encontrado una localización muy chula para hacer una circumpolar de esta zona. Pero me fue imposible llevarla a cabo pues en los tres amaneceres que estuve allí las nubes no dieron tregua, iban y venían a su antojo. Asi que el primer día sobre la marcha tuve que cambiar la intención de la nocturna y no me quedó más remedio que bajar a la playa, y claro buscar encuadres para nocturnas de noche es sinónimo de fracaso casi siempre. En este caso así fué además de pillar un buen cabreo. Esta zona es realmente bella y salvaje, pero cuando empiezas a caminar por la playa separándote un poco del mar, no ves más que mierda. De la que arrastra el mar y la que dejan quienes la visitan. Botes, papeles, bolsas con restos de comida, compresas .... Tanto me fastidió aquello que volví otra vez junto al mar buscando algo en la arena que rellenara espacios. Puede que nunca en este país tuviesemos tantas universidades por  ciudad, ni tantos titulados, pero es evidente que los que por ellas pasaron se han impregnado muy poco de lo que representa la educación. Los días que estuve en esta playa los visitantes típicos eran jóvenes, que si vienen a este lugar por pistas en tan mal estado es porque hay una causa que lo motiva. Pero viendo esto no deduzco cual puede ser, sinceramente, porque los hechos no cuadran, a no ser que detrás de todo ello no haya más que modas y apariencias. La primera vez que estuve en Yosemite, uno de los primeros parques nacionales de USA y el cual recibe al año unos ocho millones de personas, una de las cosas que más me llamó la atención es que no ves un papel o basura en todo el parque. Y pasan la friolera de ocho millones de personas al año!!!!, y es que eso representa casi 22000 personas al día de media. Muchas veces he oido comentarios de todo tipo de personas calificando a la sociedad americana de ignorante, pero un ignorante no respeta el medio ambiente que visita por la sencilla razón de que no  aprecia, no "ve" o no "siente" lo que tiene delante de sus narices. El día de estas fotos y ya en el hotel, veía en la televisión como este año la playa de las Catedrales recibía una "avalancha" de unas 3000 personas al día que dejaban impresas sus pintadas en los ¡¡¡¡acantilados!!! de la playa o en piedras que alli colocaban. Eso si refleja ni más ni menos lo que somos y que también se puede ver en quienes nos representan.
 
Canon 5DIII, Canon 17-40 mm f4L, 30s@f4. ISO 800,

Cuando el Sol empezó a impregnar de color las nubes del lugar la ambientación cambió considerablemente. Llegaban los primeros visitantes del día bien bronceados asi que era el momento de marcharse pensando cuantos kilos de porquería ganaría hoy este bello paraje.

Canon 5DIII, Canon 17-40 mm f4L, ISO 100, Fusión manual de la luminancia de dos imágenes y procesado global en LightRoom

Os aconsejo pinchar sobre las fotos y después F11 para verlas a mayor resolución y fondo oscuro.

martes, 19 de agosto de 2014

Playas de Barlovento I

En la isla de Fuerteventura las playas de Barlovento se les llama a una extensión de más de diez kilometros de playa dividada en dos por un pequeño islote. La más fácilmente accesible y más al sur es  la playa de Cofete. Antes de ir estuve buscando fotos en internet de esa playa para hacerme una idea de como era y no repetir encuadres ya trillados, y ya me di cuenta que tenía que intentar alguna nocturna. Este lugar me dejó impactado por la belleza del mismo, desde el punto más alto de la pista por la que se llega al lugar, la visión de los acantilados es impresionante. Tan impresionante como el viento con el que te tienes que pelear para abrir la puerta del coche. Los que conoceis el lugar os dareis cuenta que no exagero. Después de convencer a mi mujer de ir una tarde a bañarnos a esa playa, aproveché la ocasión para husmear un par de horas por el lugar. La aridez del terreno de esta isla es increible, semejante a la de Lanzarote, pero en mi opinión más agreste y desde luego mucho mayor en  extensión. En esta zona ese terreno cayendo desde montañas de más de 800 metros de altura es para admirar durante horas y es que por aqui solo ves terreno volcánico y algún cardonal. Y precisamente esta combinación me atrapó desde el primer momento, buscar algo con ritmo compositivo me obligó a dar tumbos por los alrededores. Pero al final di con una visión ideal para una circumpolar, aprovechando que tenía la Luna casi llena. Esa imagen no pudo ser, como ya os contaré en otra entrada, pero con un pequeño cambio de orientación me permitió hacer una toma que diera una idea de la belleza de este desolado lugar. Esta composición es mejor en la puesta del Sol, pero a esas horas tenía que estar en el hotel con mis mujeres de manera imperativa, asi que no quedaba más remedio que levantarse temprano. Mejor, pues a esas hora no había nadie por allí ... que sensación más agradable. No tuve suerte con ninguno de los tres días que fuí, los cielos fueron realmente bellos pero casi sin color. Los dos puntos blancos a la derecha del cardonal son dos ovejas, las famosas majoreras, alimentándose de los líquenes que crecen en las piedras. A eso se le llama adaptación, si señor. 
Os aconsejo pinchar sobre las foto y después F11 para verla a mayor resolución y fondo oscuro.

Canon 5DIII, Canon 17-40 mm f4L, ISO 100, Fusión manual de la luminancia de tres imágenes y procesado global en LightRoom

sábado, 2 de agosto de 2014

Vacaciones a la vista

Con esta entrada el próximo lunes cierro el blog hasta dentro de dos semanas, y es que estaré desconectado todo ese tiempo con mis mujeres al sol de Fuerteventura. Y si me lo permiten puede que caiga algún atardecer por la zona que parece realmente bella. Los que también os vais que lo paseis muy bien y los que no ya os tocará, si es que ya no las tuvisteis.
Os aconsejo pinchar sobre las foto y después F11 para verla a mayor resolución y fondo oscuro.

Canon 5DIII, Canon 17-40 mm f4L, ISO 100, Fusión manual de la luminancia de tres imágenes y procesado global en LightRoom

miércoles, 30 de julio de 2014

Una tarde de verano

Hacía algunos meses que no pisaba Gueirua, y en esta ocasión quedé allí con Joan Carles para enseñarle otra parte de la costa asturiana que no conocía. Esta playa realmente me deja alucinado, no me canso de repetirlo, siempre que voy hay encuadres diferentes, pequeños cambios en las mareas y el mar que dan primeros planos con una perspectiva diferente. Joan Carles debe ser un poco gafe porque fué quedar y desaparecer las nubes del cielo, como si huyeran, jeje. Lo siento por él pero las luces de esta tarde no fueron como para tirar cohetes.

Canon 5DIII, Canon 17-40 mm f4L, ISO 50, Fusión manual de la luminancia de dos imágenes y procesado global en LightRoom

Quienes conoceis Gueirua ya os habreis dado cuenta que es una especie de templo de piedra, y además de piedra colorida. Lo malo es que cuando está seca y el cielo despejado ese color se atenua considerablemente, pero no todo iba a ser malo esta tarde y al final tuvimos la suerte de poder coger los reflejos dorados de los últimos rayos de sol. Nunca me había imaginado esta composición, es lo que tiene la suerte de estar en el momento adecuado en el sitio justo.
Os aconsejo pinchar sobre las fotos y después F11 para verlas a mayor resolución y fondo oscuro.

Canon 5DIII, Canon 17-40 mm f4L, ISO 100, Fusión manual de la luminancia de cuatro imágenes y procesado global en LightRoom

viernes, 25 de julio de 2014

Portizuelo con Joan Carles Verfer

Tiempo de vacaciones en las que muchos se mueven al lugar de sus familias para poder estar juntos algunos días. Y buen momento para compaginar con las aficiones. Esta tarde quedé con Joan Carles que pasa sus vacaciones de verano muy cerca de la costa occidental asturiana. Como me dijo que no conocía Portizuelo le propuse el lugar. Portizuelo es una playa cambiante hasta decir basta. Hace un año más o menos parte del acantilado se cayó con lo que dependiendo de la marea no te podías desplazar a la izquierda de la playa. Hoy, de todo aquella maraña de piedras y tierra no queda absolutamente nada, como si nada hubiera pasado. 
Llegué primero que él, y al poco recibí una llamada preguntándome por la bajada desde Luarca. Me di cuenta entonces que tendría que haberme acordado de decirle que fuera por Barcia. Calculando lo que tardé yo en dar con la bajada la primera vez que lo hice desde Luarca, tenía tiempo para hacer alguna foto, jeje. Esta visión de la piedra al oleo es una de las más bellas en mi opinión con la marea adecuada, como era pronto el cielo no daba mucho de sí. Un degradado neutro para bajar la velocidad de exposición y a esperar alguna olita decente, que hoy apenas había. Esta imagen es lo mejor que salió del principio de aquella tarde.

Canon 5DIII, Canon 17-40 mm f4L, ISO 50, ND0.8X. Fusión manual de la luminancia de dos imágenes y procesado global en LightRoom

El cielo conforme pasaba el tiempo fué de menos a más y casi al final del atardecer estuvo muy guapo durante una media hora mas o menos. Coger los dos agujeros de "Skeletor" implica proyectarlo contra el acantilado, pero a veces el color de la piedra destaca muy bien. Hoy era uno de esos días, por lo que nos movimos hacia el mar. Todo ese fondo marino estaba repleto de algas amarillas, junto con el reflejo del atardecer esa tonalidad quedaba potenciada. Muy bella en mi opinión.

Canon 5DIII, Canon 17-40 mm f4L, ISO 50. Fusión manual de la luminancia de dos imágenes y procesado global en LightRoom

Os aconsejo pinchar sobre las fotos y después F11 para verlas a mayor resolución y fondo oscuro.

lunes, 21 de julio de 2014

El Animal Petrificado

Esta playa es uno de los lugares más relajantes que se pueden encontrar en la costa occidental, he ido muchas veces y en solo tres ocasiones me he encontrado con pescadores. Con marea baja uno puede caminar kilometros sin ver signos de civilización. Un lugar ideal para desconectar. A decir verdad no recuerdo ver este "animal marino" petrificado en otras ocasiones, pero esta tarde estaba en el lugar justo para inmortalizarlo.
Os aconsejo pinchar sobre la foto y después F11 para verla a mayor resolución y fondo oscuro.

Canon 5DIII, Canon 17-40 mm f4L, ISO 50, Fusión manual de la luminancia de dos imágenes y procesado global en LightRoom

jueves, 17 de julio de 2014

Cuevas para Iván Alperi

Más de una vez he comentado en este blog que mis imágenes fotográficas tienen una gran influencia de la pintura romántica. Mi contacto con esta tendencia, lo recuerdo perfectamente, parte de un trabajo que tuve que desarrollar cuando estaba en el instituto y aquellos paisajes y retratos quedaron en mi subsconciente para siempre. Esta es una de las cosas que siempre comento sobre lo fundamental que puede ser la educación en el futuro de los jóvenes. Por aquel entonces las consultas se hacían en las bibliotecas, lo cual aunque era mucho más tedioso que ahora a golpe de google, al final se convertía en la emocionante búsqueda del descubrimiento del libro adecuado, que no era otro que aquel en el que más rápido podías "fusilar" el contenido de tu trabajo y a la vez fuese poco conocido. De los que consulté uno era de ese tipo de gran formato, en donde las reproduciones de los cuadros eran muy grandes, un libro realmente magnífico sobre la pintura del romanticismo. De entre aquellas imágenes varias quedaron grabadas en mi mente, y una de ellas fué un cuadro de Joseph Wright, donde se podía ver una cueva con un pequeño barco en su interior. Cuando di mis primeros pasos en la fotografía de paisaje, en mi mente siempre tenía revoloteando esa imagen, y pude encontrar varias cuevas que daban una visión con cierta semejanza. Algo entre inquietante y que a la vez servía como "marco" para resaltar la belleza de lo que se podía ver. Los primeros intentos fueron sencillamente nefastos, la diapositiva ni de lejos podía con esos rangos dinámicos que se presentan en estas escenas, y al final terminé desistiendo. Hace unos días le mandé a mi amigo Iván Alperi, el cual conoce la costa asturiana mucho mejor que yo, una foto que había hecho días atrás, por si no conocía la zona. Me llamó mucho la atención su comentario sobre mi último interés en fotografiar cuevas, pero realmente esto viene de muchos años atrás. Las fotos de esta entrada tienen la friolera de 10 años, lo digo porque las composiciones son las mismas de entonces, solo que la técnica que llevo usando desde hace unos dos me ha permitido por fin interpretar aquello que puedo ver in situ, y que en otras ocasiones me era imposible hacerlo.

Canon 5DIII, Canon 17-40 mm f4L, ISO 100, Fusión manual de la luminancia de cuatro imágenes y procesado global en LightRoom

Os aconsejo pinchar sobre las fotos y después F11 para verlas a mayor resolución y fondo oscuro

Canon 5DIII, Canon 17-40 mm f4L, ISO 100, Fusión manual de la luminancia de tres imágenes y procesado global en LightRoom