La impresionante cascada que cae directamente al mar en esta playa la tengo atravesada hasta decir basta. Desde la primera vez que estuve aqui, hace más de cinco años, nunca he conseguido unas luces que me gustasen, solamente en un amanecer tuve un cielo un tanto interesante, pero no mucho. Esta tarde y a 20 km del lugar el cielo era dramático hasta hartar, pero llegando aqui solo quedaban restos de nubes. Enfin ... otro intento fallido. Asi que tocaba aprovechar la tarde como fuese, y como aqui lo que sobran son cuevas y recovecos con todo tipo de color, me pasaron las horas metido entre el acantilado.
A última hora y en el extremo opuesto de la playa donde se encuentra esa guapísima cascada que se ve al fondo, el cielo se tiñó de naranja con algunas nubes dispersas que todavía seguian por allí, pero lo más sorprendente de la tarde estaba por llegar. Al poco de hacer esta foto, puede ver como una preciosa nutria viene por el acantilado como si tal cosa, paso por delante de mi como a unos tres metros y se mete en el mar sin alterarse. Me quedé tan perplejo que no acerté ni a disparar una foto.
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