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jueves, 29 de noviembre de 2018

Manchas Rojas

Esta imagen la tenía reservada esperando un buen día de tormenta tanto en el cielo como en el mar, aqui al fondo el rompiente del oleaje crea escenas muy potentes, todo esto da lugar en mi opinión a una visión primigenia de esta costa. 
Os aconsejo pinchar sobre la foto y después F11 para verla a mayor resolución y fondo oscuro.

Canon 5DIII, Canon 16-35 mm f4L, ISO 200, CPL. Fusión manual de la luminancia de dos imágenes y procesado global en LightRoom

martes, 27 de noviembre de 2018

Ebullición

En esta zona con marea alta y la mar un poco picada el agua que inunda la zona es como si estuviera en una olla en ebullición, es algo curioso de ver.
Os aconsejo pinchar sobre la foto y después F11 para verla a mayor resolución y fondo oscuro.
Canon 5DIII, Canon 16-35 mm f4L, ISO 50, CPL. Fusión manual de la luminancia de dos imágenes y procesado global en LightRoom

domingo, 25 de noviembre de 2018

Luces y Sombras

Jugando con las luces y las sombras que creaban las nubes por las bellas praderías de Somiedo a principios del otoño de este año.
Os aconsejo pinchar sobre la foto y después F11 para verla a mayor resolución y fondo oscuro.

Wista 45 VX, Nikkor-SW 180 mm f5.6, degradado neutro. Placa de 4"x5" de Ilford Delta-100 revelada con Ilfotec DD-X y escaneada con Epson V-700. Procesado global en LightRoom

viernes, 23 de noviembre de 2018

Visión conseguida

Veintidós de noviembre de 2018 a las 18:10, comienza a anochecer en este bello paraje de la costa de Villaviciosa y dejo de hacer fotos en ese momento para disfrutar tranquilamente por unos minutos de esta escena y de paso vigilar mejor el oleaje tonto que había este día, momentos que realmente vale la pena vivir.
Ivan Alperi que fué la persona que dió a conocer fotográficamente hablando este maravilloso tramo de la costa de Villaviciosa ya sabía que hacía mucho tiempo que andaba detrás de esta visión. No es por exagerar pero es muy difícil llevar a cabo esta composición pues obliga a caminar con marea alta al borde del pedrero que en esas condiciones siempre está húmedo y sobre todo muy peligroso. Os puede dar una idea de ello como acaba el acantilado en esta imagen. Para maximizar el tamaño de la cascada y la Luna utilicé una focal de 300 mm que desde el lugar donde me encontraba entraba todo a la perfección, para ello hice uso del programa Photopills fundamental para tener una idea muy aproximada de lo que se quiere conseguir. Te la dedico Ivan
Os aconsejo pinchar sobre la foto y después F11 para verla a mayor resolución y fondo oscuro.

Canon 5DIII, Nikkor 300 mm ED f4.5, ISO 100. Fusión manual de la luminancia de tres imágenes y procesado global en LightRoom

martes, 20 de noviembre de 2018

Recuerdos

Este es el valle de mi infancia, por el que discurre el rio Cubia el cual riega la vega de los pueblos de El Caliente, mi aldea, a la izquierda y Agüera abajo a la derecha. En el otoño los montes de castaños de la ladera noroeste conforman una mancha de ocres durante muchos kilómetros, y el contraste cromático entre la siempre verde y húmeda vega y esa mancha forestal es digno de ver desde la altura. Bella estampa pero que para mi siendo niño en esas semanas de ocres era el inicio de un sufrimiento que solía callar por vergüenza, pues en mi mente se despertaban aquellos relatos de miedo que nos contaban desde muy pequeños sobre los lobos. Con los que siempre me amenazaban cuando no cenaba lo debido y su compañia en la oscura noche estaba al otro lado de la puerta. Cuando mi abuela me decía, Pepín vete a coger castañas al Lote, el monte de casa, era el peor de los castigos al que me podían someter. El camino arranca en el Comercio, esa casa blanca que se ve a la izquiera, y en 100 metros se mete en el tupido techo de los castaños, por el que incluso en los días de sol pasa muy poca luz. Con cielos nublados y/o niebla aquel entorno en penumbra era para mi el decorado perfecto de una película de terror por el cual tenía que caminar durante mas de veinte minutos monte arriba mirando aterrorizado en todas direcciones esperando lo peor. A veces cuando escuchaba, o quizás imaginaba, ruidos que no identificaba recogía las castañas por palpación pues era incapaz de mirar al suelo, jaja. Una vez que por fin la saca estaba llena algo que parecía hacerse eterno, el retorno era una carrera desbocada para llegar cuanto antes a casa, sin aliento y siempre mirando atrás. Algunas veces mi abuela me esperaba a la puerta de casa con una sonrisa en la boca sabedora del miedo que pasaba, pero que yo nunca daba a entender.
Os aconsejo pinchar sobre la foto y después F11 para verla a mayor resolución y fondo oscuro.

Canon 5DIII, Samyang 85 mm f1.4, ISO 100. Procesado global en LightRoom

domingo, 18 de noviembre de 2018

La Herida

Rescatando del disco duro una foto de hace unos tres años en la que nunca me había fijado.
Os aconsejo pinchar sobre la foto y después F11 para verla a mayor resolución y fondo oscuro.

Canon 5DIII, Samyang 85 mm f1.4, ISO 100. Procesado global en LightRoom

lunes, 12 de noviembre de 2018

De vuelta

Entre unas cosas y otras hacía por lo menos cuatro meses que no pisaba la costa asturiana y ya echaba en falta el sabor a salitre en los labios, jeje. Hoy entraba un frente norte con fuertes vientos, sinónimo de nubes dramáticas y llenas de texturas que se mueven con rapidez, así que me vine a esta zona que no visitaba en años. 
Os aconsejo pinchar sobre la foto y después F11 para verla a mayor resolución y fondo oscuro.

Canon 5DIII, Canon 16-35 mm f4L, ISO 50, CPL. Fusión manual de la luminancia de dos imágenes y procesado global en LightRoom